jueves, 12 de junio de 2014

Bitácora 3



BITÁCORA 3

Análisis de la conferencia: ¿Cómo puede ser la escuela para el mañana? A cargo de Francesco Tonucci.

1.    Diferencia la escuela que tenemos hoy día, lo que propone el autor para el futuro y consideraciones personales.

De forma sintética Francesco Tonucci, ve una escuela de hoy como la misma de hace cuarenta años, desligada de la sociedad, con mucho conocimiento; pero sin la práctica. Por ello propone una escuela del futuro donde se desarrolle la creatividad, sea abierta y multicultural entre otras cualidades que debe tener.  Para ello la formación continua del docente es muy importante.

Sin embargo en muchos casos no solo se necesita la actualización del docente, sino también los espacios físicos y el tiempo, donde se desarrollen de forma libre las ideas y las actividades de cada docente, porque los horarios de escuelas y colegios están diseñados solo para clases y los programas anuales únicamente incorporan una o dos actividades fuera del aula para cada materia en todo el año.

Considero que la creatividad es uno de los más importantes elementos a  desarrollar en la escuela en todas las áreas de estudio.

2.    Cambios que propongo en el sistema educativo para transformar la educación, tomando en cuenta la INCLUSIÓN, donde la educación sea para todos y todas. 

El término "inclusión" es muy amplio y entre otras cosas se confunde con la igualdad de derechos, Tonucci recordaba un caso donde un grupo de niños, tenían diversas necesidades y capacidades y el denominador común era la edad, esa es una mala interpretación  del término igualdad. 

Se entiende entonces que en una escuela inclusiva todos y todas ejercen su derecho a la educación y esta se adecua a sus necesidades y no al revés.

Si tuviera la oportunidad de proponer cambios en la escuela, primero buscaría reducir el papeleo administrativo que los y las docentes tienen que llenar, para que se dediquen más a sus estudiantes y a crear nuevas estrategias de enseñanza de sus contenidos.

Me parecen excelentes los congresos y los talleres que reciben los y las docentes, estos podrían enfocarse más para orientar la creatividad.

También propondría la apertura de espacios físicos y el tiempo necesarios, para que se realicen los diferentes talleres de cada materia que se estudia de modo que no sea el aula, el único lugar de aprendizaje.  Estos espacios pueden ser dentro de la misma escuela como también fuera de ella.

3.    Análisis de los aspectos: Interculturalidad, clases tradicionales, formación de los maestros, papel de los padres según la escuela que Tonucci denomina “La escuela del mañana"

Todos los miembros de la comunidad educativa deben trabajar en función de un solo objetivo: la educación de los niños, las niñas y jóvenes, cada uno debe tomar la responsabilidad de su rol.  También le agregaría a esto la comunicación fluida, constante y sincera entre las partes.

En cuanto a la interculturalidad, observamos que comunidades educativas tienen diversidad cultural, para lo cual, los maestros deben estar capacitados en atender a esta diversidad. 

Los padres también tienen una gran responsabilidad y esta se refiere al soporte que deben darle a sus hijos e hijas, creer en ellos y animarlos para que logren sus sueños, es decir, dejarlos vivir.  Esto ayudaría a tener estudiantes realmente comprometidos en su responsabilidad de estudiar.

4.    En relación al video, ¿qué características tiene el maestro (según la realidad actual) y cuáles son las características o el perfil que debe tener el maestro del futuro?
Por ahora es un maestro que deja deberes para reforzar las clases, es supervisado por los padres, especialmente cuando los estudiantes sacan bajas calificaciones, se dedica en buena parte de su tiempo a preparar una gran cantidad de documentos que se archivan inmediatamente se elaboran, su clase se limita a un salón asignado para ello. 

Para el futuro, Tonucci propone a un maestro que deje libre al estudiante para que lleve a la escuela un "regalo", relacionado con lo que estudia y lo que ve fuera de la escuela, propone también la “desobediencia civil” del maestro, ante tantas cosas que debe hacer y que no son su deber primario, para dedicarse a atender las necesidades de aprendizaje de sus alumnos y por último propone que la escuela del futuro tenga espacios para la experimentación, la música, el arte y otras actividades útiles para el desarrollo personal.

De forma general considero que Tonucci en esta exposición busca los siguientes  grandes objetivos: primero que los estudiantes reciban en la escuela, las instrucciones de lo que realmente necesitan en la vida, segundo que el docente esté capacitado para cubrir las necesidades de sus estudiantes, tercero que la familia motive a sus hijos e hijas en su formación académica, cuarto que la sociedad brinde los insumos necesarios para la atención a la escuela en todas sus dimensiones: formación y capacitación docente, presupuesto, leyes, curriculum, entre otros.


Parque Central de Zarcero
Experiencia estética

Objetivo de la experiencia estética.
Analizar como la decoración de los espacios públicos, los convierte en lugares de sana convivencia para las personas sin distinciones de ningún tipo.

            Generalidades
El Cantón Zarcero de nombre oficial Alfaro Ruiz, es el onceavo cantón de la provincia de Alajuela, desde 1915.  El centro de la ciudad tiene uno de los monumentos más emblemáticos de Costa Rica, por lo que también se convierte en uno de los lugares más visitados. 

Descripción de la experiencia

Específicamente se trata del parque central, el cual cuenta con una diversidad de figuras que han sido diseñadas sobre árboles de ciprés, estos son tan llamativos que las personas que viajan en planes de paseo, hacia otros lugares hacen una parada obligatoria para conocer el lugar y tomarse fotografías junto a las figuras que sobrepasan los 10m de longitud, como también hay personas que viajan exclusivamente a este parque.

Las figuras que se observan son gusanos de medidas colosales (en comparación de los reales), dinosaurios, elefantes, monos, domos, entre otras, todas hechas con mucha dedicación, pues requiere procesos como plantar árboles, amarrar las ramas de estos, formar una figura específica y cuando el diseño esperado se logra en su totalidad, inicia la fase de mantenimiento que permite conservar la belleza del lugar hasta… ¡¡¡estar listo para la fotografía!!!

Análisis de la experiencia.

Esta visita se vuelve una experiencia estética en la educación porque forma parte de la cultura costarricense.  En primer lugar porque Costa Rica tiene la cultura de la protección al medio ambiente y en segundo lugar porque la decoración de los espacios públicos provoca una sensación de paz, alegría y seguridad a quienes los disfrutan.

Los espacios públicos decorados, son una forma de llevar el arte a todas las personas, sin ningún tipo de discriminación o la imposición de pagar una entrada para ver lo que el artista hace.

Este es un sitio para visitar en familia, amigos o con grupos de estudiantes (por supuesto que no sean del lugar) o simplemente pasar una tarde en medio de estas figuras y el aire fresco de la zona.

También llama la atención que este parque siempre tenga una figura en proyecto, ya que tardan años en concretarse, por lo que el trabajo de estos jardineros artistas debe realizarse con mucho talento, paciencia y amor por la naturaleza; pero más aún son personas que les gusta que otros se sientan bien con sus obras, no que solamente las vean sino que realmente las disfruten, que los niños, las niñas y adolescentes jueguen en medio de ellas y que los adultos tomen fotos.

Realmente se trata de un lugar especial, un tesoro en Costa Rica.  Ya he tenido la oportunidad de visitarlo dos veces, y cada vez  me encanta más.  Los pobladores son muy amables, el aire fresco es agradable y las figuras de ciprés son muy lindas.

Propuesta en el área social.

Considero que esto debería reproducirse en otros lugares de Costa Rica, para lo cual se necesita la toma de conciencia de las autoridades cantonales, quienes pueden visualizar la decoración de espacios públicos como una inversión para el cantón, debido a que se fomenta la atracción de turismo, con lo cual se beneficia a la población del lugar y por lo tanto los ingresos municipales aumentan.

Debido a las razones antes mencionadas es que se necesita urgentemente una alianza entre autoridades y artistas locales de cada cantón para embellecer las ciudades con elementos que salgan de lo común, sin caer en lo absurdo.


Propuesta en el área educativa.

Otro elemento muy importante para la conservación de estos hermosos lugares, radica en la capacidad que tenga la población de valorarlos, para lo cual debe ofrecerse una instrucción escolar que se enfoque hacia este objetivo, como también la familia debe apropiarse de este compromiso y orientar a sus hijos (niños y adolescentes); de modo que sea un trabajo conjunto, para que en las ciudades existan lugares agradables a los cuales visitar, compartir en familia o con los amigos.

Conclusión

La decoración de espacios públicos de forma organizada, supervisada y guiada por las autoridades competentes con artistas también competentes, minimiza aquellas expresiones artísticas que se vuelven contaminación visual, que en vez de fomentar la paz, provocan sentimientos de rechazo y convulsión social.

¡¡¡Realmente me encantaría volver a visitar el parque central de Zarcero!!!



Sociedad moral versus sociedad intelectual
¿Para qué educamos?


Resumen
           
            La sociedad humana ha de promover los valores morales más sublimes y más altos posibles, a la vez de continuar el camino que hasta el presente ha desarrollado con el avance tecnológico, el conocimiento científico y la profesionalización de los individuos.  Cuando se pretende separar la formación moral de la formación intelectual, se llega al punto de no poder distinguir entre lo bueno y lo malo.  Los esfuerzos que la sociedad hace para generar mayor crecimiento económico y por ende mejores beneficios para sus miembros lo hace desde la educación.  La sociedad le da gran responsabilidad al docente sobre sus estudiantes, especialmente cuando la formación solo va enfocada al desarrollo intelectual, el docente siempre tiene el deber implícito de orientar, guiar y facilitar con una visión de transformación social.

Palabras clave: valores morales, educación, sociedad moral, sociedad intelectual.


La sociedad del siglo XXI, es una de las más ricas en desarrollo tecnológico y por tanto en conocimiento, como también es una sociedad que se encuentra en la búsqueda continua de estándares válidos para el bienestar común.  Dichos estándares son llamados valores morales.

            Ambas situaciones entretejen una sociedad en la que para unos es de libertades, sin opresiones ni represiones, a la vez que el conocimiento está al alcance de un “click”.

            Según Bartolomé (2001, 112)  La dimensión participativa de Internet es hoy uno de los temas de moda, precisamente por la ausencia de controles o límites a esa participación. Por primera vez una persona puede distribuir información a nivel de todo el planeta a un costo mínimo”.  Realmente hay grandes ventajas en la tecnología actual, para accesar al conocimiento.

            El conocimiento está íntimamente relacionado con otra área importante, esta es la apertura de centros educativos de todos los niveles, tanto públicos como privados.  Por el sector público el Estado costarricense ha hecho uso de la Ley, por la cual los niveles: preescolar, primaria, general básica y diversificada son gratuitos. 

            La oportunidad de la educación es una garantía de que todos los ciudadanos, al menos en Costa Rica y otros países que tienen el mismo sistema de Ley, alcanzarán los niveles básicos para incorporarse al sector productivo.  Quienes logren ir más allá de los niveles gratuitos son personas que encontrarán mejores oportunidades para accesar a otro nivel social.

            Las personas que escalan de nivel social o que siempre se han encontrado ahí, generalmente poseen una preparación académica mayor a quienes no logran hacerlo, estos en su mayoría son quienes se convierten en líderes políticos, otros ostentan cargos gubernamentales, otros son empresarios privados exitosos, otros son profesionales reconocidos en cualquier área científica, otros son empleados de alto rango en las empresas; y así sucesivamente la sociedad se convierte en una sociedad intelectual, donde los individuos tienen acceso al conocimiento y hacen uso de el según sus aptitudes.  Esta es una sociedad a la cual cada individuo aspira integrarse con base a un esfuerzo personal y familiar muy alto.

            De esta manera la sociedad se forma de individuos, los cuales vienen de hogares totalmente diferentes los unos de los otros, de lo cual surge la pregunta: ¿Todos los individuos reconocen los mismos valores morales?; pero aún hay una pregunta más profunda: ¿Existe una aprehensión individual de cada uno de los valores morales que la sociedad ha establecido como correctos?

            Tomando de manera general la definición de valores morales sin ánimos de tender a una parcialización de carácter ideológico, se puede decir que los valores morales son conceptos que implican una diferenciación entre el bien y el mal, que conducen al individuo a comportarse de una forma específica.  Aunque las definiciones al respecto son variadas dependiendo si se trata de un psicólogo, un filósofo, un religioso, un miembro de la nueva era, en fin cada uno tiene una definición y una concepción totalmente distinta, se toma esta como punto de partida para analizar el porqué la sociedad moral se contrapone a la sociedad intelectual y viceversa y de ahí vislumbrar el papel del educador.

            Ahora bien, las personas no presentan el mismo comportamiento y la razón de ello es que no todos los hogares aún de una misma cultura tienen los mismos valores, por lo que para unos x o y concepto es representativo del bien para otro puede no serlo.  También es determinante la época de la historia humana, la edad del individuo y las influencias del medio.  Un ejemplo diametralmente opuesto es “la defensa a la patria”, mientras que en unos países se defiende hasta la muerte la soberanía de su nación, para otros esto es simplemente suicidio, otro ejemplo muy de moda en este momento es el valor “libertad de decisión”, aplicado este a la salud sexual y reproductiva y de manera reductiva ha sido especificado en el tema del aborto.  Las consignas feministas: “mi cuerpo es mío”,  “yo decido por mi cuerpo”, entre otras que buscan justificar el aborto.  Aquí hay otra gran oposición entre dos grandes valores: la libertad de decisión y el respeto a la vida.

            Hasta aquí queda planteada la disyuntiva de una sociedad moral versus una sociedad intelectual.  Mientras el gran avance tecnológico está en su apogeo, los títulos universitarios se entregan a diestra y siniestra y la comunicación en tiempo real ofrece grandes ventajas para la economía; las personas se preguntan acerca de lo que se puede llamar bueno y lo que se puede llamar malo.

            Hacer esta diferencia se vuelve un tema complicado porque por un lado están las leyes que benefician a unos y dañan a otros.  Históricamente el saber popular ha sostenido que los beneficiados de las leyes son los que se encuentran en posiciones de alta sociedad y quienes pagan dichos beneficios son los pobres con trabajo extra no bien remunerado, con maltratos, expropiaciones, bancarrotas de empresas especialmente en el sector financiero y se pueden mencionar tantas discrepancias sociales. 

            En estas discrepancias seguramente el beneficiado piensa que actúa bien, por lo tanto no puede ser llamado mala persona, mucho menos explotador, oportunista o manipulador.  Por su parte el pobre cree también que no es una mala persona porque trabaja aún más de lo que le pagan, cuando recibe un mal trato no se subleva y cuando pierde alguna propiedad no reclama y si lo hace no hay quien lo defienda.  ¿Quién es buena persona y quién es mala persona de los casos antes mencionados?  También aquí la respuesta es relativa; pues depende de la posición del lector.

            El intelectual dirá: “Yo no dejo que me pongan el pie”, su opuesto se preguntará: ¿Qué puedo hacer si no hay otra opción?  Una vez queda planteado el problema que la sociedad tiene en cuanto a valores.

            La capacidad que los individuos logran con el conocimiento y las habilidades que desarrollan en un mundo altamente competitivo es realmente impresionante. 

Volviendo al tema del aborto, este puede ser catalogado de diversas formas, según la posición de quien lo defina, de manera que es pecado, para el religioso; es contrario al derecho de la vida, según el psicólogo; se opone a un artículo de la constitución de la República, si lo expresa un juez; es matar un ser humano en formación, si se trata de un profesional de la salud; es libertad de decisión, para una feminista; es necesario para la salud de la madre, en caso excepcional, dirá el mismo profesional de la salud; una sociedad de derecho debe dar libertad a todas las posibilidades, dirá un abogado, ¿Quién defiende al no nacido?  ¿Quién tiene la razón en este tema? O ¿cuáles son los valores morales que determinan tan distintos puntos de vista?

            Examinando cada uno de esos puntos de vista, la respuesta se encuentra en lo que cada una de estas personas llama valor moral, en lo que cada uno considera como bueno o como malo, porque de fondo eso mismo es un valor moral como se mencionó arriba.  Así como un kamikaze en la segunda guerra mundial daba su vida por defender su ideal de patria, en la actualidad es inconcebible morir peleando una guerra sin sentido, pero aún así todavía hay quienes lo hacen; por ejemplo muchos musulmanes han muerto y siguen muriendo, haciendo explotar bombas junto con sus cuerpos, mientras luchan “la guerra santa”, donde es necesario matar a los “impíos”, léase cristianos, por razones puramente religiosas.  Creen que al morir de esa manera, están ofrendando su vida para alcanzar un lugar especial en el paraíso.

            Tanto el caso de los kamikazes como de los musulmanes inmolados, en  occidente se interpreta como suicidio.  Se habla entonces de una contraposición de valores. 

            Ejemplos sociales donde se observe la gran diferencia de valores morales son realmente abundantes en la actualidad.  Un ejemplo más para comentar es el derecho al trabajo, unas personas trabajan con mucho empeño y entusiasmo, hasta agradecen por tener trabajo, por lo que pueden decir que cada peso que llega a sus manos es fruto de su esfuerzo.  Otro es el que trabaja solamente cuando lo ve el patrón, entra a trabajar exactamente a una hora determinada y sale exactamente a la hora establecida, pide tantos permisos personales que cuando ya son muchos acude a consultas psiquiátricas, ya que son las únicas que se pueden hacer sin tener que dar tanta explicación.  En sí mismo este trabajador cree que no hace nada malo, simplemente goza de sus derechos.  

             Queda evidenciado que la tecnología la cual es tan útil, los títulos universitarios que tanto cuestan obtenerlos, el internet del que ya es  imposible separar la vida cotidiana; en realidad no ha resuelto la moralidad de las personas sino que lo ha dejado en manos de donde empezó: la religión, la filosofía, la psicología y otras ciencias sociales de orden antropológico.

            Es interesante saber que muchos de los países en el mundo tienen constituciones basadas en frases bíblicas; los presidentes toman su juramento sobre una Biblia, los testigos en un tribunal, juran decir la verdad sobre una Biblia.  Por supuesto que esto no es en todos los países.  Esto es evidencia que las naciones reconocen la autoridad de Dios sobre sus decisiones y plantearon sus constituciones básicamente en principios bíblicos; pero la sociedad ha evolucionado y ahora el debate sobre lo que es bueno y lo que es malo radica ya no en lo que dice la Biblia, sino en lo que dice la Constitución o las leyes y si estas se oponen a las libertades que se desean tener, entonces se recurre a su modificación.  Por lo que lentamente para unos países y más rápido para otros, los valores sobre los cuales se iniciaron las naciones cambian y se genera una nueva especie de lista de valores por los cuales una nación se orienta.

            Con este panorama García (1992: 5) expresa:

“Por tanto, el proceso psicosocial esencial para producir la unión de hombres morales dentro de la Sociedad Moral involucra un cambio radical en nuestro sistema educacional. Será necesario crear un sistema basado en el amor que permita a todos los hombres convertirse en generalistas creativos totales con conocimientos profundos en todas las áreas del conocimiento”.

Plantea un “cambio radical en el sistema educativo basado en el amor”.  Si las personas encargadas de realizar este cambio, tienen claramente definido qué es el amor, le entregarán el mejor sistema educativo a la sociedad.  Si realmente saben hacer la distinción entre el bien y el mal. 

Cuando García habla de “hombres generalistas” se refiere a la necesidad de formar personas que conozcan de todo.  Este planteamiento lo hace porque la sociedad actual solamente tiene  especialistas, los cuales son incapaces de resolver la más mínima situación de otra área que no sea la suya, es como si un cocinero solo prepara carnes; pero no sabe preparar comidas vegetarianas, o un profesor de Español que no sabe nada de cuerpo humano, o viceversa que un profesor de Ciencias no tenga buena ortografía. 

      En este punto el profesor y la profesora, no deben esperar a que el sistema educativo realmente haga ese cambio radical, basado en el amor, porque se van a quedar esperando.  Generalmente las grandes reformas educativas tardan muchos años en realizarse, porque hay todo un proceso de investigación, de planeamiento, de sondeo, de puesta en práctica de un plan piloto y por último de la puesta en marcha de la reforma educativa. 

            Cada profesor o profesora debe revisar sus valores, verificar en cuales se expresa el bienestar para sus estudiantes y para sí mismo o sí misma y emprender un cambio radical en su aula, porque el futuro de la sociedad está en sus manos.  Él o ella son los responsables de entregarle a la sociedad ciudadanos competentes para que realmente la transformen y no solamente la reproduzcan.  Pero lo más importante es que la práctica de valores debe acompañar el discurso.

       Si un estudiante ve a su profesor que le levanta la voz al director, y luego les dice en el aula que hay que respetar a las autoridades, sus palabras no tendrán efecto en el estudiante, porque el ejemplo es la mejor manera de cómo aprenden los niños y adolescentes.  Cuando este estudiante sea adulto tendrá la misma conducta que su profesor, por lo cual el valor del respeto tendrá un significado propio en el quehacer de la vida diaria de este nuevo ciudadano. 

       En medio de la situación actual la pregunta ¿Para qué educamos?, cuestiona la actividad docente, por igual como se presentó en el caso de los valores, las respuestas  son variadas, porque cada uno y cada una tiene puntos de vista totalmente distintos: se educa para mejorar la sociedad, se educa para sacar de la pobreza a las familias, se educa para transformar la sociedad, se educa para formar profesionales competitivos en un mundo globalizado, en fin abundan las respuestas que se podrían plantear.  Pero más allá de todos estos puntos de vista, se educa para orientar, guiar, facilitar y ayudar a formar personas capaces de crear su propio futuro, sin imposiciones, sin ataduras, sin estereotipos; sino fomentando la creatividad y procurando ser lo mejor posible en ejemplo de valores morales.

            Es necesario que cada docente comprenda que los recursos tecnológicos, aunque son muy útiles en el proceso de enseñanza aprendizaje, no son sustitutos de la formación moral de sus estudiantes, especialmente en el ejemplo de conducta que debe darse a las nuevas generaciones.   
           
            Por otra parte el grado que recibirá el estudiante al final de cada nivel educativo no le faculta como una persona de altos valores morales sino que será su conducta la cual le definirá como una persona de bien, que busca servir a otros antes que servirse de otros.

Para lograr lo anterior, el acompañamiento de la familia es vital en todo este proceso, porque el docente puede hacer su trabajo, tener grandes objetivos con sus estudiantes; pero si la familia no está acompañándolo difícilmente podrá lograr sus propuestas a plenitud.

            El conocimiento que la sociedad ha logrado hasta la actualidad del siglo XXI, debe ir a la par del conocimiento y la acción de los valores morales.  Una sociedad moralmente correcta se compone de individuos que son moralmente correctos, educados por  profesores que también son moralmente correctos.  Una visión que cada docente debe tener presente.

Fuentes consultadas

Bartolomé Pina, A. R. (2001) Nuevas tecnologías en la educación preparando para un nuevo modo de conocer, en Sociedad de la información y la educación. Junta de Extremadura, Consejería de educación, ciencia y tecnología, Dirección general de ordenación, renovación y centros. Mérida. España.  (pág. 108 -126) Recuperado de: http://tecnologiaedu.us.es/tecnoedu/images/stories/soc_ed.pdf

García, J. D., (1992)  La sociedad moral.  Parte uno. Recuperado de http://www.see.org/garcia/s-ms-3.htm

LVDE-3. CONFERENCIA: '¿Cómo puede ser la escuela para el futuro?'
https://www.youtube.com/watch?v=IQHNuvjKWaE&feature=youtu.be